Cómo hacer un currículum: estructura y ejemplos

Un reclutador suele mirar tu currículum en pocos segundos antes de decidir si lo lee con calma. En ese primer vistazo busca tres cosas: qué puesto quieres, qué has hecho y si eso encaja con la vacante. Esta guía te muestra cómo ordenar la información para que esas tres respuestas salten a la vista, con ejemplos que puedes copiar y adaptar.

Currículum, CV u hoja de vida: el mismo documento con distintos nombres

Antes de empezar, una aclaración de vocabulario. En España y México lo habitual es decir «currículum» o «CV». En Colombia casi todo el mundo habla de «hoja de vida», y en Chile y Perú conviven «currículum» y «CV». El documento es el mismo: un resumen de tu experiencia, formación y habilidades orientado a un puesto concreto.

Lo que sí cambia son algunos formatos oficiales. En Colombia, quien entra a trabajar en el sector público debe diligenciar el Formato Único de Hoja de Vida a través del SIGEP. En Perú, muchas empresas piden además el Certificado Único Laboral (CUL), que el Ministerio de Trabajo emite gratis. En España y en la Unión Europea existe el modelo Europass, útil para becas o empleos en otros países europeos. Para una empresa privada, sin embargo, casi siempre vale más un currículum propio, limpio y adaptado.

La estructura que funciona en casi todos los sectores

El orden lógico es el que responde primero a lo que el reclutador quiere saber. Para la mayoría de los perfiles con algo de experiencia, este es el esquema:

  1. Datos de contacto
  2. Perfil profesional (3–4 líneas)
  3. Experiencia laboral (de la más reciente a la más antigua)
  4. Formación
  5. Habilidades e idiomas
  6. Otros datos relevantes (certificaciones, voluntariado, proyectos)

Si estás terminando la carrera o tienes poca experiencia, sube la formación por encima de la experiencia. Lo explicamos con detalle en nuestra guía de currículum sin experiencia.

Datos de contacto

Nombre y apellidos, teléfono con prefijo si postulas a otro país, correo profesional (nombre.apellido@…, no apodos), ciudad y, si está actualizado, tu perfil de LinkedIn. Por lo general no hace falta añadir fecha de nacimiento, estado civil ni número de documento; esos datos se piden después, si son necesarios.

Sobre la foto: en España y en buena parte de Latinoamérica todavía es habitual, pero no es obligatoria y muchas empresas internacionales prefieren no recibirla. Si la pones, que sea reciente, con buena luz y fondo neutro. Nada de recortes de fotos de vacaciones.

Perfil profesional

Es el párrafo que más se lee y el que peor se escribe. Evita frases que podría firmar cualquiera («persona proactiva, responsable y con ganas de aprender»). Di qué eres, cuánta experiencia tienes, en qué destacas y qué buscas.

Antes:

Profesional dinámico y orientado a resultados, con gran capacidad de trabajo en equipo y ganas de crecer.

Después:

Analista de compras con 4 años de experiencia en retail y consumo masivo. Negocio con más de 30 proveedores nacionales y he reducido costos de embalaje mediante licitaciones anuales. Busco un puesto de comprador sénior con responsabilidad sobre categorías completas.

La segunda versión se puede comprobar en una entrevista, y eso es lo que da credibilidad.

Experiencia laboral

Para cada puesto pon cargo, empresa, ciudad y fechas (mes y año). Debajo, entre tres y cinco viñetas. La regla clave: describe resultados, no solo tareas. Una fórmula sencilla es verbo de acción + qué hiciste + resultado o alcance.

Antes:

  • Encargada de atención al cliente.
  • Manejo de reclamos.
  • Uso de CRM.

Después:

  • Atendí una media de 60 consultas diarias por teléfono y chat en una cartera de clientes pymes.
  • Resolví reclamos de facturación en primera llamada y reduje los casos escalados a supervisión.
  • Diseñé plantillas de respuesta en el CRM que el equipo de 8 personas adoptó como estándar.

No inventes cifras. Si no tienes datos exactos, usa el alcance (tamaño del equipo, número de clientes, presupuesto aproximado) o el impacto cualitativo («proceso adoptado por todo el equipo»). Prepárate para explicar cada viñeta con el método STAR, porque es lo primero que te van a preguntar.

Formación

Título, institución y año de finalización. Si terminaste hace poco, puedes añadir la nota media si es buena, el trabajo de fin de grado o tesis si tiene relación con el puesto, y prácticas o pasantías. Con varios años de experiencia, basta con una línea por titulación. El bachillerato o la secundaria solo hace falta si es tu nivel más alto.

Habilidades e idiomas

Separa las habilidades técnicas (Excel avanzado, SAP, Python, AutoCAD) de los idiomas. Para los idiomas usa una escala reconocible: en España y para empresas europeas, el Marco Común Europeo (A1–C2); en Latinoamérica también se entiende «básico, intermedio, avanzado, nativo», aunque si tienes un certificado (TOEFL, IELTS, Cambridge) menciónalo. Evita las barras de progreso y los porcentajes: «inglés 80 %» no le dice nada a nadie.

Las habilidades blandas («liderazgo», «comunicación») convencen más cuando aparecen demostradas en la experiencia que cuando se listan solas.

Extensión, formato y filtros automáticos

Una página es suficiente para la mayoría de las personas con menos de diez años de trayectoria. Dos páginas son razonables para perfiles sénior, técnicos o con muchas certificaciones. Algunas recomendaciones de formato:

  • Tipografía legible (Calibri, Arial, Lato) entre 10 y 12 puntos.
  • Márgenes amplios y espacio entre secciones.
  • Una sola columna o, como mucho, dos muy sencillas.
  • Guárdalo en PDF salvo que la oferta pida Word, y ponle un nombre claro: «CV_Laura_Gomez_Compras.pdf».

Muchas empresas grandes usan sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) que leen el texto antes que una persona. Esos sistemas tienen problemas con tablas complejas, cuadros de texto, iconos en lugar de palabras y encabezados creativos. Llama a las secciones por su nombre («Experiencia laboral», «Formación») y repite las palabras clave de la oferta cuando describan con honestidad lo que has hecho.

Cómo adaptar el currículum a cada oferta

No hace falta reescribirlo entero cada vez. Ten una versión base completa y, para cada candidatura:

  1. Lee la oferta y subraya los cinco requisitos que más se repiten.
  2. Ajusta el perfil profesional para que mencione dos o tres de ellos.
  3. Reordena las viñetas de tu experiencia para que lo más relevante vaya primero.
  4. Quita lo que no aporte a ese puesto concreto.

Quince minutos por candidatura suelen bastar, y la diferencia en la tasa de respuesta se nota. Si quieres profundizar en la redacción, en nuestro artículo sobre cómo escribir un currículum efectivo encontrarás más ideas.

Dónde subir tu currículum según el país

Además de los portales privados y de LinkedIn, los servicios públicos de empleo permiten registrar el currículum gratis:

  • España: el servicio público de empleo de tu comunidad autónoma y el portal Europass para candidaturas europeas.
  • México: el Portal del Empleo (empleo.gob.mx), del Servicio Nacional de Empleo, con una herramienta para crear el currículum paso a paso.
  • Colombia: el Servicio Público de Empleo, donde registras tu hoja de vida en línea o en los centros de empleo de las cajas de compensación.
  • Chile: la Bolsa Nacional de Empleo (bne.cl), gratuita para mayores de 18 años.
  • Perú: Empleos Perú, donde además puedes descargar el Certificado Único Laboral.

Para una visión completa de cómo organizar la búsqueda, consulta nuestras estrategias de búsqueda de empleo.

Lista de comprobación antes de enviarlo

  • El perfil dice qué puesto buscas y qué aportas, en 3–4 líneas.
  • Cada experiencia tiene fechas y al menos una viñeta con resultado o alcance.
  • No hay faltas de ortografía (pide a otra persona que lo lea).
  • El correo y el teléfono funcionan.
  • Ocupa una o dos páginas como máximo.
  • Está en PDF con un nombre de archivo claro.
  • Las palabras clave de la oferta aparecen donde son ciertas.

Recuerda que el currículum solo te abre la puerta. Muchas empresas aplican después pruebas de aptitud o de personalidad; puedes practicar con los tests gratuitos de Assessment Training para llegar preparado a esa fase.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas páginas debe tener un currículum?

Para la mayoría de los perfiles, una página basta si tienes menos de diez años de experiencia. Con una trayectoria larga o un perfil técnico o académico, dos páginas son aceptables. Más de dos solo suele tener sentido en currículums académicos o en algunos formatos del sector público.

¿Debo poner foto en el currículum?

Depende del país y del sector. En España y en buena parte de Latinoamérica la foto todavía es habitual, pero cada vez más empresas, sobre todo multinacionales, prefieren currículums sin foto. Si la incluyes, que sea profesional, reciente y con fondo neutro. Si la oferta pide no enviarla, no la pongas.

¿Es lo mismo currículum que hoja de vida?

En la práctica sí. En Colombia y otros países se dice «hoja de vida», mientras que en España, México, Chile o Perú se usa más «currículum» o «CV». El contenido y la estructura son los mismos.

¿Qué datos personales no hace falta incluir?

Normalmente no necesitas poner estado civil, número de hijos, religión ni número de documento de identidad. Basta con nombre, teléfono, correo, ciudad y, si lo tienes cuidado, el enlace a LinkedIn. Algunos formularios del sector público sí piden datos adicionales.

¿Tengo que adaptar el currículum a cada oferta?

Sí, al menos el perfil profesional y el orden de los logros. Usa las palabras clave de la oferta cuando describan de verdad lo que has hecho; así pasas mejor los filtros automáticos y el reclutador ve rápido que encajas.

Sobre el autor

Ingmar van Maurik es especialista en preparación para tests y entrevistas de selección, y ayuda a candidatos a rendir mejor en los procesos de contratación.